Así ocurrió en la prehistoria, y aunque aquella época aún existe en algunos indómitos territorios terrestres, el pasar de los siglos trajo consigo que la inteligencia humana sepultara poco a poco sus habilidades físicas naturales.
En pleno siglo XXI nos encontramos inmersos en la vanguardia tecnológica, un círculo vicioso que atrae hasta al más disminuido y este avance conllevó a modificar la naturaleza humana. Ya no es necesario gastar nuestras energías en la lucha por la captura de nuestro alimento, si no que simplemente se abren las despensas y en un par de minutos las calorías están listas para ser ingeridas.
El sedentarismo nos esta invadiendo, y se ha convertido poco a poco en el CANCER DEL SIGLO XXI.
Todos los problemas físicos, fisiológicos y sicológicos que conlleva este mal hacen de otros seres humanos su sobrevivencia.
Si el hombre, fuese tan sano como hace siglos atrás, no existirían los actuales profesionales. Y para eso estamos nosotros, para cultivar la recreación y actividad física que nos conlleva sin lugar a dudas a una vida saludable, teniendo como meta erradicar el sedentarismo y por consiguiente eliminar el nuevo CÁNCER DEL SIGLO XXI.
